martes 14 de abril de 2009

A partir de ahora "Ejercicios literarios"se fusiona con "Caja de colores", pueden visitarlo en caja-colores.blogspot.com

martes 29 de julio de 2008

Cotidianidad


Betania se despertaba diariamente pensando en cómo cambiar su vida. La cotidianidad le restaba importancia a su existencia. Un día fue a la plaza cerca de su casa, se sentó en una banca e hizo una lista de cosas que podía realizar para darle color a su paso por la tierra. La lista rezaba lo siguiente:

-Iré a un basurero y comeré los desperdicios que encuentre.
-Me raparé el cabello y me tatuaré la cabeza.
-Venderé mi cuerpo al primero que esté dispuesto a pagar.
-Entraré a la tienda de la esquina y robaré la cartera que quiero desde hace tiempo.
-Gastaré la mitad de mi quincena en billetes de lotería.
-Me haré un pearcing en el clítoris.
-Le romperé los vidrios del carro a la vecina que tanto odio.
-Comeré todo lo que pueda y vomitaré hasta convertirme en bulímica.
-Haré un video porno y lo publicaré por Internet.
-Golpearé a quien me mire feo en la calle.
-Entraré a los restaurantes más caros, comeré de todo y me iré sin pagar.
-Me embriagaré cuatro veces a la semana todas las tardes, el resto de los días cumpliré las actividades de la lista en perfecto estado.

Cuando Betania terminó de hacer la lista se le acerca un hombre y le pregunta:
-Disculpe señorita ¿Está ocupada? ¿Puedo sentarme a su lado?

Betania sorprendida por el acercamiento del individuo le responde:
-Estoy ocupada. ¡Váyase!

El hombre con cara de retador le dice:
-¿Y qué tan ocupada puede estar en este subdesarrollo? ¿Acaso tiene algún oficio? Porque que yo sepa, aparte de sobarse la barriga, leer periódicos viejos y chismear con los vecinos, aquí nadie hace nada más.

Betania, ya molesta por la insistencia del hombre le contesta:
-Mire señor, justo ahora estoy a punto de romper mi cotidianidad y no creo que quiera estar cerca.

El hombre inmediatamente le dice:
-Fíjese que yo también la estoy empezando a romper.

Después de eso se escuchó un fuerte ruido. El hombre siguió su camino y al cabo de unos segundos comenzó a correr.

lunes 26 de mayo de 2008

Me fui sin saber




Unas uñas rasgaban mi cuerpo, unas manos apretaban mi cuello, no podía gritar, y casi no podía respirar. De pronto sentí correr por mi espalda un líquido que me olió a sangre, me asusté. Abrí los ojos y no vi a nadie. Fui a la cocina, tomé agua, pero ésta no saciaba mi sed. Volví a la cama, cerré los ojos, intenté relajarme y me quedé dormida. Al rato desperté y vi mucha gente alrededor, vestida de negro y orando en mí nombre. ¡Que buena vaina, morí y no supe cuando!

Dos

No había más espacio, nadie más entraba en ese cúmulo de sentimientos que fundaron. A diario rezaban porque ese universo se mantuviera del mismo tamaño. Las plegarias fueron agudas, tanto, que ambos entraron en la misma urna.

lunes 10 de marzo de 2008

Estoy


-Espejito espejito ¿Quién es la más bonita?
-Tú mi amada reina.
-¡Oh! Gracias, lo se.
-Espejito espejito ¿Quién es la más bonita?
-Tú mi amada reina.
-Gracias, lo se.
-Espejito espejito ¿Quién es la más bonita?
-Hay otra más bella que tú en el bosque mi amada reina.

Con esta conversación comenzó su desgracia y la mía.
No es fácil. Miles de perfiles, y una personalidad.
Que injusto que todos puedan mentir y mentirse, y yo siempre traduciendo lo más parecido al cielo.
Es de mala suerte cuando mi vida se desmorona, pero no pasa lo mismo cuando desmorono vidas.
Me acostumbré a presenciar los actos más desvergonzados y falsos; y sólo me queda callar.
Veo las formas más deformes, y los ridículos más naturalizados y me obligo a sonreír.
Tengo que escuchar las historias más fachosas sin que nadie pueda escuchar las mías tan sugestivas.
Me han manchado con colores apasionantes, por amor o por dolor.
Se burlan de mí como si lo mereciera después de tantos años.
Han quitado vidas gracias a la mala suerte que da mi cuerpo hecho pedazos.
Me atribuyen personajes, conciencias y palabras que no conozco ni he pronunciado.
Han hecho de mi una vulgar meretriz que todo lo aguanta.
Pero hay algo que me atribuyen y es lo único que puede avalar mi orgullo y mi razón de ser: gracias a mí el mundo se consume como un pecado.

Me desperté y vi mi cuerpo ultrajado, manchado, deforme, mutilado, rayado, quemado, tal como el espejo que me había soñado, pero supe que estaba viva.

Gracias.

Mi jardín, tu jardín, nuestro jardín


Despierto y siento un almohadón de plumas que cae encima, o estoy sobre él, aún no lo se; pero es un placer. Abro la ventana y en el hermoso jardín que recorre mi vida veo algo impresionante, se que existe, se que está allí, no tiene nombre, pero tiene poder. Y por lo general las cosas con poder hacen que cualquier forma se vea mejor de lo que es; o simplemente hacen del mundo un aparato con control remoto que hoy tengo en mi mano.

Desde la grama y sumergida en vino puedo percibir el olor que me presenta el entorno. Las mezclas que he hecho de una vida surrealista y magistral me llevan a creer que Narciso tenía razón, el agua donde se ahogó gracias a su forma de ser fue la mejor donde pudo hacerlo, a partir de allí la abundancia llenaría este universo.

Hay un pequeño espacio en este jardín donde no existen elementos que tengan aire de poder, imagino que el caudal de las relaciones mágicas de la vida se encargará de otorgárselos.

Tal vez Nietzsche lloraría si se da cuenta que su retórica poco flamante acerca de algo más allá de la imagen no ha servido, no ha hecho nada por el mundo donde el brillo es la sensación de vida, y los que lo controlamos debemos gracias a esa verdad que hace que la tierra gire de una manera elegante, soberbia y admirable.

Ya es hora de seguir con el rito diario que hace de la creación una déspota y hambrienta realidad:

Vanitas vanitatum et omnia vanitas.

lunes 11 de febrero de 2008

Vida


Martín llega al supermercado, toma un carrito para hacer sus compras y se dirige al primer pasillo. Se encuentra a Laura y comienzan a hablar:

-¡Mi amor que coincidencia encontrarte aquí!
-¡Sí mi vida! Así hacemos las compras juntos y nos regresamos a casa de inmediato, recuerda que tenemos invitados a cenar.
-¡Claro!, así que apurémonos.

Ambos caminan juntos por los pasillos del supermercado.

-Cariño ¿prefieres caraotas rojas o negras?
-¡Ay caraotas! Son tan deliciosas y nutritivas, como me gustaría volver a comerlas. Bueno en fin, sigamos.
-¿Y si mañana temprano hacemos un desayuno criollo?
-Sería magnífico, unas arepitas, hechas de harina Pan, ¿sabes? La amarillita.
¡Y unos huevos revueltos! ¡Ay no puedo imaginarlo ya!
-¿Huevos? ¿Revueltos? ¡Ojalá al menos se pudieran revolver!
-¿Y entonces que desayunaremos?
-Puede ser una taza de café con leche cada uno y a los niños cereal.
-Si es así tenemos que levantarnos bien temprano para buscar una vaca y ordeñarla, y el café…bueno vamos a buscarlo al otro pasillo.
-Sí, apúrate entonces.
-Mira mi amor recuerda el azúcar, debemos llevar una.
-Claro, vamos por ella.
-Cariño, y por cierto… ¿qué le daremos a los invitados en la cena de hoy?
-He pensado en una carne en salsa negra.
-Me parece bien, bastante original, recuerda tomar el ticket de la carnicería.

Cuando pasan por el sector de las legumbres Laura se sorprende:

-Mi amor ¡Mira! ¿recuerdas lo que había aquí? Eran tan bellos, la variedad, los colores ¡Y mira qué cómo alimentaban!
-Si, lo se mi amor.
-Cariño, detente, huele eso ¡Que delicia, lo que más me gustaba, aquí ponían los quesos! Respira profundo, trata de percibir el olor.
-Si, es increíble, parece mágico.
-Bueno ¿Estamos listos no? Ya nos podemos ir.
-No, creo que nos falta el papel sanitario.
-No te preocupes, esta mañana me leí toda la prensa.

Cuando llegan a la caja para pagar la cajera les dice que no tienen nada en el carrito y que no deben hacer cola.

Martín dice:

-Bueno al menos se que estoy vivo, por aquello de los recuerdos y esas cosas.

Laura responde:

-Claro, recordar. Disculpe pero ¿Quién es usted?

Martín caminando a la salida y con unas bolsas vacías responde:

-Nadie.